GN Streaming Media Player

Descarga Biblia

e-Sword Home

Son más los casos de personas que acuden a centros de desintoxicación por problemas con el alcohol que por adicción a la cocaína o la heroína.

En el  día mundial contra el tráfico ilegal de drogas,  es necesario recordar que una de las drogas más problemáticas en la actualidad en España... es legal.

Porque en 2012, un 47 por ciento de las personas atendidas por la ONG Proyecto Hombre fue de afectados por una adicción a las bebidas alcohólicas. Un porcentaje que no ha hecho más que crecer en los últimos años y que revela el problema de esta droga socialmente aceptada en España.

Esta ONG atiende cuatro casos de drogodependencia: el primero es el del alcohólico, cuyo perfil es el de una persona de 42 años de media, que acumula 19 años de consumo antes de iniciar el tratamiento.

Le acompaña, hombro con hombro, el consumidor de cocaína (31,4% de los atendidos), con un perfil de treintañero que hace doce años comenzó a consumir. Detrás se ve al heroinómano (17%) que no se inyecta, fuma, y se ha vuelto policonsumidor. Finalmente irrumpe un cuarto adicto: el del cannabis (7%).

El delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre las Drogas, Francisco Asís Babín, reconoce que “si hablamos de consumos con potencial adictivo, los que más nos preocupan son el alcohol y el cannabis. Todas las ONG dedicadas a la asistencia nos comunican un incremento de peticiones de ayuda por alcohol”, reconoce.

LIGADO A LA CRISIS
Según muchos especialistas, la crisis económica ha llevado a un incremento de estos desequilibrios en el consumo de alcohol, que si bien va a la baja en general, parece enganchar más a aquellos que antes tal vez no tenían este problema. Además es posible que se esté dando un trasvase del consumo de cocaína al de alcohol, más barato y legal.

“Personas que ya tenían problemas con el alcohol demandan asistencia en virtud de la dificultad de mantener el nivel de gasto de ese consumo”, dice el delegado.

Joan Carles March, investigador de la Escuela Andaluza de Salud Pública, expone que “la gente no tiene dinero y busca drogas baratas que consigan efectos importantes, de ahí que el alcohol esté subiendo de una forma espectacular”.

MÁS DE 10.000 MUERTES ANUALES
March recuerda que en las últimas encuestas aflora un incremento en el consumo de ansiolíticos y, particularmente, expresa su preocupación por “la aparición continua de nuevas drogas de síntesis, cuyo consumo es muy minoritario, pero cuyos efectos se desconocen”. En cuanto a la asistencia a los adictos, doblaría esfuerzos en atender al toxicómano policonsumidor, el que combina varias sustancias, cuyo tratamiento exige de mayor personalización.

El director de Proyecto Hombre, Francisco Recio, no se explica como, teniendo España el récord europeo de consumo de cocaína y sabiendo que el alcohol causa más de 10.000 muertes al año, la sociedad española ha relegado el problema de la drogas tan al fondo del saco de las preocupaciones. “Será que ya no se ven 'yonquis' de jeringuilla en la calle y la sociedad no lo percibe como un problema colectivo”, se lamenta.

Una menor sensibilización social supone, según su experiencia, una dilatación del tiempo que los enfermos adictos tardan en pedir ayuda profesional —que oscila de los 5 años del cannabis, a los 11,5 años de la cocaína o los 20 del alcohol—, plazos que se han propuesto acortar para mitigar daños. La ONG, que presta servicio al año a 18.000 toxicómanos, estudiará como mejorar la asistencia de las mujeres, más reacias a acudir a tratamientos.