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La familia Tamayo Rodríguez vive momentos de dolor. Han pasado tres semanas desde que se produjera el crimen que acabó con la vida de Miriam, una joven que murió a manos de su ex pareja.

Esta familia vivía en su barrio con tranquilidad hasta este suceso, que ha saltado a las primeras planas de los periódicos locales. Ahora cuando salen a la calle, los vecinos les paran para consolarlos y ofrecerles apoyo.

Pepe y María son los padres de Miriam y de otras dos chicas. Una familia sencilla que sufría dificultades económicas, al perder Pepe su trabajo hace algunos años y subsistir gracias a la prestación de desempleo.

Un drama que se queda pequeño al lado de la pérdida de una hija. La joven Miriam conoció a su vecino Germán, autor confeso del crimen, cuando ambos tenían catorce años. No llegaron a casarse, pero Miriam quedó embarazada de un niño que este mes de julio cumplirá su primer año. Luego se separaron. El niño ha vivido entre Miriam y su familia.

“ES DIFÍCIL, PERO TENEMOS QUE PERDONAR”
El pastor Pedro Zambrano, guía espiritual de Miriam, 'confesor' y consejero, además de gran amigo, es de los más cercanos estos días a la familia.

“Es difícil, pero tenemos que perdonar”, dice Pepe, el padre, al ser preguntado sobre Germán. “Yo, gracias a Dios, sé que mi hija está en los cielos... Pero a él le juzgarán dos veces: aquí en la Tierra y luego en el cielo”.

Al parecer en las últimas semanas se hablaba en el barrio que Germán se había expresado con violencia hacia Miriam. “Se decía que él había llegado a decirle eso de 'si no eres mía, no eres de nadie' y esas cosas... Entonces, fui con mi mujer a hablar con ellos. Se lo comenté y el padre me dijo: 'Eso no es nada, Pepe. Mi hijo es muy noble...”. La familia nunca llegó a denunciarle.

EL CONSUELO DE DIOS
María, la madre, cuenta que Miriam intentó ayudar a Germán. “Ella lo único que hizo fue amarlo. En los últimos meses, ese niño iba mal encaminado. Ella trató de ayudarle, de acercarle a la iglesia, a los caminos del Señor. Y él no quería. Cuando comenzó a estudiar en la Escuela de Hostelería, si usted supiera las ilusiones y proyectos que tenía para ella y para su hijo en la vida... Miriam tenía 21 años, pero su mentalidad era la de una persona adulta”.

El día a día ahora es “triste”, pero estos padres reconocen que “el Señor nos consuela. Por la tarde suele acudir el pastor , nos reunimos todos paras escuchar la palabra; él lee un pasaje de la Biblia y luego hablamos, lo comentamos... La ayuda del pastor es muy importante para nosotros”.

El pastor Pedro Zambrano considera que aún es pronto, que la herida se mantiene abierta porque ha transcurrido pocos días. “Mejorarán con el paso del tiempo, todo es muy reciente para ellos”. El pastor ha anunciado que el próximo 12 de julio celebrarán un culto en homenaje a la joven en el Club Nazaret. “Hemos elegido ese día porque se cumplirá un mes desde que Miriam inició su viaje a los cielos”, dice Zambrano.